lunes, 29 de octubre de 2018

MI INICIO DE CURSO



MI INICIO DE CURSO

Todos sabemos lo bien que se está en verano. En la playa, en la piscina, en el pueblo o conociendo maravillosas ciudades en algún lugar del mundo. Pero todo lo bueno se acaba, y van llegando esos últimos días de cuenta atrás para volver a la odiada y aburrida rutina. Primero de Bachillerato. Sólo con oír el nombre se me ponían los pelos de punta, y es que, aún sin haber comenzado, ya me empezaba a imaginar todo lo que detrás de ese nombre se escondía, en definitiva, todo lo que se me venía encima.

Había llegado el día, era 10 de septiembre. No sabía si estaba preparada para la vuelta, pero lo que tenía claro era que iba a intentar llevar a cabo el día de la forma más positiva posible. Cuando crucé la puerta del colegio lo primero que hice fue buscar a mis amigas. En mi opinión, una de las mejores sensaciones del primer día de clase es saludar y volver a ver a gente que llevas sin ver desde el curso pasado. Pero también una sensación extraña recorría mi cuerpo. Había muchísimas caras nuevas, y aunque por una parte eso me gustaba porque así podría conocer a más gente, por otra me asusté un poco. Yo el año pasado fui nueva. No me costó mucho integrarme porque la gente fue muy cercana conmigo, pero yo sabía que este año había siete clases, y con la cantidad de gente nueva que había, las posibilidades de que me tocara con alguna de mis amigas se reducían, y lo que no quería era volver a empezar casi desde cero. Desechando un poco esta idea, entramos todos en el salón de actos. La presentación inicial no tuvo mucho misterio así que enseguida subimos a nuestras respectivas clases. En ese momento descubrí el panorama. Éramos únicamente seis personas que veníamos del colegio, de las cuales una era de mis mejores amigas, pero el resto o eran nuevos, o no me llevaba nada con ellos. Si tengo que ser sincera me entró un poco de pánico. Mi amiga se había puesto mala y no había podido asistir ese día, así que me encontré en la misma situación que hacía justo un año; yo entrando por la puerta de una clase en la que no conocía prácticamente a nadie, enfrentándome en silencio al qué dirán o qué pensarán de mí. Sin embargo, había una chica sentada sola al fondo de la clase cuya cara me resultaba familiar. Al segundo caí en quién era. Era amiga de una chica que conozco desde hace tiempo y aunque yo nunca había hablado con ella, mi amiga sí que me había hablado muy bien de ella, así que decidí sentarme a su lado y empezar a hablar. Creo que esta fue una de las mejores decisiones que pude tomar. A día de hoy somos muy amigas, compartimos muchos gustos, nos contamos de todo y, sobre todo, nos lo pasamos genial juntas. Ella junto con otra chica que también era nueva se han unido a nuestro grupo de amigas, y es por esto que ahora echando la vista atrás, agradezco que me haya tocado en esa misma clase porque de no ser así, no habría conocido a estas dos personas que tanto nos aportan en nuestro día a día. En cuanto al resto de la clase, ya llevamos juntos un mes, y se va notado como cada vez vamos cogiendo más confianza unos con otros. De los profesores todavía no puedo opinar demasiado ya que siete de los nueve que tenemos son nuevos. En general estoy bastante contenta con cómo llevan a cabo cada materia y espero que esto se consiga mantener así durante todo el curso. Por otra parte, si tengo que hablar de las primeras impresiones en cuanto al tema de las asignaturas, yo diría que “difícil” no es exactamente la palabra adecuada, pero sí que estoy notando bastante el paso de la E.S.O a Bachillerato en cuanto al contenido que se da en cada una. 

Y ya, por último, me gustaría terminar diciendo que, sé que tengo que ser consciente de que este año va a ser duro; primero de Bachillerato es un año en el que las personas maduramos, no sólo en lo relacionado con el trabajo y el colegio sino también en todo lo relacionado con lo personal. Es el primer año en el que nuestra media cuenta oficialmente de cara a lo que queramos llegar a ser en el futuro, y es un año en el que vamos a empezar a ser conscientes de verdad de que, en la vida, las metas de cada uno se consiguen por medio del trabajo y del esfuerzo personal. Pero precisamente por todo esto es por lo que no debo bloquearme y pensar que no puedo hacerlo, sino todo lo contrario, este año más que nunca, hay que levantar la cabeza, mirar siempre hacia delante, y pensar que todo es posible.

Patricia.

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